El lenguaje con el hombre.
Aunque el gatito no entiende su lenguaje, salvo algunas palabras contadas, es muy sensible al lenguaje de su cuerpo y a sus actitudes. Puede comprender lo que usted siente (pena o alegría), e incluso anticipar sus reacciones. Su gatito se comunica permanentemente con usted a través de un lenguaje corporal (completo y explícito"), de una gran variedad.
La forma de sus ojos y la posición de sus orejas son unos indicadores muy precisos de lo que quiere decir:
Orejas rectas, abiertas hacia delante y ojos redondos: gato natural.
Orejas tiesas, giradas hacia los lados, ojos fruncidos: gato enfadado.
Oreja gachas, pupilas redondas y dilatadas: gato agresivo.
Orejas abiertas, hacia delante, derechas, ojos y pupilas rasgados: gato contento.
Importancia de los bigotes No se los corte nunca, ya que los pelillos del gato sírven para la exploración táctil de su entorno y para comunicarse con sus congéneres.
Le habla con su cuerpo.
Frota su cabeza o su cola contra sus piernas: expresa felicidad. El cachorreo se siente a gusto con usted y quiere compartir su olor con usted. Le da repetidas veces con la pata en la rodilla: es la máxima expresión del placer. El gato manifiesta el placer que sentía mamando. Con el movimiento de sus patas alrededor de las ubres estimulaba el flujo de la leche de su madre. Reproduce este movimiento porque lo asocia a un momento placentero, e incluso pude llegar a identificarle con su madre. Rueda por el suelo cuando le ve: es la sumisión. Esta posición no es posible más que con personas con las que se siente totalmente relajado, es un acto de sumisión asociado a un momento previo de relajación. Mueve la cola: este gesto expresa excitación. Si cuando acaricia a su gatito empieza a mover la cola, lo mejor es dejarlo porque no es el momento adecuado y el se lo demuestra .
Le habla con sonidos
El ronroneo: es la sumisión y el estar contento. Los gatitos empiezan a ronroneare cuando comienzan a mamar, expresando una gran satisfacción y una dependencia total de cara a la madre. Cuando ronronea en su presencia, su cachorro le demuestra su sumisión y su alegría. Los gruñidos y silbidos: es la intimidación. Utilizados en caso de agresión, son señales intimidatorias dentro de su estrategia de defensa. El maullido: o más bien, los maullidos. Efectivamente, existe una gran variedad y cada uno tiene su propio significado. Pueden expresar una demanda, una queja, la desorientación, el rechazo… Enseguida empezará a reconocerlos observando a su gato. ·
Le habla con gestos
El roce: es la integración dentro de su territorio. A través de este gesto, el gatito deposita en sus tobillos unas secreciones hormonales emitidas por unas glándulas situadas debajo de la oreja. Comparte su olor con usted, le demuestra su bien estar y le integra en su territorio. El lenguaje con otros animales El gatito posee unos medios de comunicación sutiles y variados que le permiten detectar la presencia y el grado de agresividad de otros animales. De estemodo, puede rechazar o aceptar fácilmente su encuentro.